
Evaporarse socialmente
Jul 8, 2025Esta frase hace referencia a cuando alguien está harto de su situación personal y querría desaparecer temporalmente o de manera definitiva. La cuestión es que no soporta más vivir de este modo y desea poner punto y final como sea. Entonces, hay quién se cambia de nombre, de trabajo y lugar de residencia, se va para no volver, ha decidido que su presencia no estará más. Pero, hacer esto no es nada fácil, ni apto para todo el mundo dado que, la mayoría de entre nosotros tenemos vínculos sentimentales, deudas bancarias o responsabilidades sociales que no podemos abandonar.
Con lo cual, una segunda opción es evaporarse mentalmente, cambiar o modificar ciertos hábitos y costumbres y dejar de frecuentar lugares específicos. El objetivo es alejarse temporalmente para luego volver con la energía recuperada, o por lo menos, con una nueva manera de enfocar las situaciones problemáticas. Hacerlo desde un punto de vista no tan perjudicial o incluso, productivo, porque la intención es dejar de enfermar mentalmente y si por encima, podemos voltear la situación, mejor que mejor para nosotros. Así pues, estas situaciones pueden ser: el trabajo, la vida familiar, la relación de pareja, las amistades, las obligaciones sociales, etc. Estamos bloqueados y no sabemos cómo afrontarlas dado que, por mucho que lo intentamos, el resultado siempre es el mismo, acabamos enfadados, tristes o frustrados.
Por lo tanto, tenemos que empezar por el principio: – ¿Cómo estamos enfocando las situaciones y por qué nos afectan? – A veces, podemos estar entrando en una depresión y nuestra gestión emocional se ha perturbado y por ende, las respuestas emitidas empeoran la situación. No nos damos cuenta del cambio, pero nos sentimos diferentes: cansados, tristes, irascibles, enfadados, frustrados, etc. Así que, este conjunto de emociones y sentimientos nos condiciona la interacción social, nos transforma la personalidad y es cuando nos planteamos la evaporación, alejarnos de los lugares o de la gente que nos hacen sentir así, para buscar la paz mental. No nos gusta en lo que nos hemos convertido, se aleja de nuestra esencia y nos sentimos incómodos.
Por: Omar el Bachiri
Psicólogo clínico y escritor


