¡Intentar ser quien quieres ser!

 

No importa cuántos años tengas, ni tu estado civil, si estás casado, soltero, separado, divorciado, siempre estás a tiempo de intentar conseguirlo. Eso si, antes de nada, tienes que informarte de cómo es el perfil de la persona en la cual quieres convertirte y a partir de aquí ir abandonando tus costumbres y hábitos para adquirir los suyos. Pero vigila en no caer en los estereotipos y prejuicios, podrías intentar ser alguien que solo está en tu mente. No quieras ser Batman/Catwoman o James Bond, te será imposible por mucho que lo desees.

Con esto quiero que entiendas que tu idea tiene que ser realista y sobre todo, ser consciente del motivo del cambio, por qué quieres ser como esta persona. Puede ser que admires su físico, su inteligencia, su fortuna, su manera de hablar e interactuar socialmente, etc. Estos motivos tienen que estar claros y a partir de aquí empezar a visualizarte, a comportándote del mismo modo que ella. Seguramente, tendrás que hacer bastantes cambios en tu forma de vida pero si realmente lo deseas, merecerán la pena.

Lo importante ya no es conseguir el objetivo, sino, el aprendizaje que irás adquiriendo. Tu nueva forma de interpretar la realidad, lo que hoy te parece importante o al revés, que menosprecias, seguramente cambiará y lo verás de otra forma. Les darás otro valor, ya sea emocional o económico. Te estoy hablando de la determinación y la constancia, dos conceptos claves para conseguir cualquier objetivo deseado. Habrá días donde querrás abandonar la idea y tirar por la borda todo el tiempo y esfuerzo invertidos, pensarás que no merece la pena continuar. Entonces, la determinación te recordará el motivo del por qué estás luchando y la constancia, te hará ser consciente de hasta donde has llegado, del camino recorrido. También, te acordarás de cómo estabas anímicamente cuando empezaste, de los pensamientos e ideas que te surgían.

Gracias a estos dos conceptos nunca perderás la motivación para continuar porque se consiguen con esfuerzo y aceptando siempre la situación actual pero sin acomodarse a ella. Te sirve como etapa de descanso mientras llegas a la meta. Puede ser que quieras ser mecánico, barbero, inversor, abogado, psicólogo o simplemente ser alguien más educado y con cultura general, ser alguien con quien se pueda hablar de cualquier tema.

Igualmente, esto se puede hacer de dos formas diferentes, abandonado tu ser, convertirte en alguien diferente o adaptando tu ser a tu nuevo yo. Es decir, no abandonas tu esencia, sino que asimilas los nuevos conceptos, expandes tus conocimientos pero sin dejar de ser quien eres. Depende del perfil que escojas ser, harás una cosa u otra. Pero ambas formas de actuar están bien, lo importante es intentar conseguir tu objetivo. Como he dicho al principio, si tienes las ideas claras y eres consciente de los motivos, pruébalo, estarás en lo correcto, no estás dejando espacio para los remordimientos.

Por: Omar el Bachiri

Psicólogo clínico y escritor

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *