¡Los hábitos y costumbres nos definen!

Tanto nuestra salud mental como física dependen de los hábitos y costumbres que adquirimos y que posteriormente usamos para interactuar en sociedad. Según cómo afrontemos las situaciones diarias nos condicionarán el resto de la semana e incluso del mes. De ahí la importancia de tener hábitos y costumbres saludables, que potencien nuestro valor como sujetos en la sociedad. Esto por una parte y por otra, si queremos mantenernos alejados de los trastornos es interesante tener un estilo de vida enfocado en la actitud positiva y esta se consigue no dramatizando las situaciones.

Como estarás viendo es un bucle, adquieres la costumbre de dar el valor exacto a cada momento, no te dejas llevar ni por la euforia, ni por la tristeza. Tienes el hábito de ser crítico con lo que te rodea, no es lo mismo salir a correr un día de frío que de uno de calor, como tampoco lo es comer cada día comida chatarra que hacerlo de vez en cuando. Eres consciente de estas diferencias y de los resultados obtenidos, igualmente también eres consciente del esfuerzo y determinación que conlleva cambiar de hábitos y posteriormente de costumbres. Digo esto porque el hábito se consigue después de repetir la conducta durante 21 días seguidos y por su parte, la costumbre lo hace después de tres meses realizando el mismo hábito.

En otras palabras, te lo explico con dos ejemplos diferentes pero con el mismo significado. ¿Eres deportista, sedentario, llevas una vida sana, bebes alcohol, fumas, consumes drogas ilegales, hablas mal de los demás, etc.? Personalmente, tengo el hábito de practicar deporte y la costumbre de hacerlo un mínimo de 4 veces por semana, con lo cual me definen como deportista. Otro ejemplo es  la ablación femenina, hay países que lo tienen como hábito y se ha convertido en una costumbre hacerlo, es una norma social más. En este caso, frente al resto del mundo son unos seres sin escrúpulos. Con esto quiero que entiendas que somos lo que hacemos, no, lo que decimos que hacemos. Entonces, a ti – ¿Cómo te definen? – ¿Coincide con tu autodefinición? – ¿Eres de los que hacen o de los que dicen que hacen? –

Estos dos conceptos son tan importantes que guían nuestra vida, según cuales tengamos viviremos más alegrías que penas y disfrutaremos de más momentos agradables. Los hábitos saludables hacen que tengamos costumbres beneficiosas y nos mantienen alejados de los hábitos perjudiciales, que a largo plazo pueden destruirnos mentalmente, son capaces de hacernos creer que somos inferiores a los demás. La simple costumbre de hablarnos mal a nosotros mismos consigue la autodestrucción y viceversa sucede exactamente igual, si nos hablamos bien, el autoconcepto cambia radicalmente para mejor. No es lo mismo el hábito de insultarnos cada vez que nos equivocamos, que el de reírnos por los errores cometidos o por ser torpes.

Explicado de otro modo, es diferente autodenominarse inútil que campeón, un inútil nunca hará bien las cosas, sin embargo, un campeón puede ser torpe y cometer errores, pero acaba haciendo bien las cosas, cumple con el objetivo propuesto. Es más, ningún campeón llega a serlo sin antes cometer errores, con lo cual, si tienes hábitos saludables no tengo nada que decir pero si no es el caso, te aconsejo empezar por los dos más importantes, pues te facilitarán el resto. Hacer ejercicio físico y llevar una alimentación equilibrada (sana).

Teniendo el organismo en forma es muy sencillo adquirir una actitud positiva y con ella interpretas mejor los sucesos de la vida. Estarás adquiriendo el hábito de ser crítico, de no juzgar sin saber, de no criticar a los demás, sino, de hablar con ellos y decirles lo que piensas en la cara. Esta forma de afrontar los conflictos hará que potencies tus herramientas mentales, mejorarás tu umbral de frustración pues enfocarás los fracasos como un reto a superar. Lucharás por superar los momentos desagradables, no huirás, sino que los enfrentarás y en consecuencia saldrás reforzado anímicamente.

Con el paso del tiempo dejarás de darles tanto valor a los momentos desagradables, los aceptarás pues sabrás que son una lección, ya sea una separación sentimental, la pérdida de un ser querido, la pérdida del empleo, etc. Entiendes que el dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional y esto sólo se consigue con una actitud optimista. Igualmente, no dejarás espacio a los reproches frente a las posibles enfermedades porque estarás haciendo lo correcto frente a ellas, estarás cuidando tu organismo y comprenderás que no todo depende de ti.

A sí mismo, las enfermedades se llevan mejor con una actitud optimista pues eres capaz de disfrutar de cualquier momento, no importa ni el lugar, ni el momento, simplemente te dejas llevar. Lo que viene a ser el mindfulness, vivir el momento sin etiquetarlo. Tu único objetivo es disfrutar mientras puedas.

Por: Omar el Bachiri

Psicólogo clínico y escritor

 

 

 

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