TOC, Trastorno obsesivo compulsivo

 

Es un trastorno que altera el comportamiento por completo, desde los pensamientos hasta la conducta y en consecuencia tiene efectos negativos sobre las emociones. Son actos repetitivos que si no son consumados causan un nivel elevado de estrés. La persona es consciente de lo absurdo de su comportamiento pero no puede evitarlo, o lo realiza o entra en estado de ansiedad. Dichos actos pueden ser pensamientos de maldad, es decir, causar daño ajeno, como también pueden ser conductas de limpieza, de orden, de comprobación, desinfección, etc.

Cualquier hábito o rutina diaria puede convertirse en TOC, desde cocinar hasta hacer la cama. Son conductas exageradas, como pueden ser limpiar sobre limpio, lavarse las manos cuando sabes que te las acabas de lavar, comprobar que la puerta está cerrada cuando ya lo has hecho 10 veces seguidas, atarte las zapatillas 5 veces seguidas, es decir, deshaces el nudo una y otra vez y así con cualquier cosa que hagas. Te vuelves esclavo de tus pensamientos.

Viendo el tiempo que se le dedica se convierte en un trastorno discapacitante, si eres estudiante, tendrás serios problemas para seguir el hilo de las clases y en parte porque llegarás tarde muchas veces. Si eres trabajador, sucederá lo mismo pero con peores consecuencias, puedes llegar a perder el empleo y los dos motivos principales son la falta de puntualidad, siempre llegas tarde y el tiempo que le dedicas al TOC cuando estás en tu puesto de trabajo, pierdes mucho tiempo realizando los rituales, por ejemplo, atarte los cordones de las zapatillas, comprobar que la puerta esté cerrada, encender y apagar las luces más de 50 veces, para comprobar que están apagadas, etc.

Este trastorno es caracterizado por sus obsesiones y compulsiones, las primeras son ideas o imágenes repetitivas, tales como, ¿He cerrado bien, lo he dejado ordenado, he limpiado? O también afirmaciones, ¡sino no hago esto o aquello mi ser querido sufrirá un accidente! Por su parte, las compulsiones son rituales, son conductas repetidas de modo exagerado, se llevan a cabo para rebajar el nivel de ansiedad. Se recurre al pensamiento mágico, es la  necesidad de tener bajo control cualquier situación. Se tiene la creencia de que los propios pensamientos negativos pueden causar daños directos.

Por ejemplo, discutes con alguien y por el momento de calentura le deseas lo peor y por desgracia, le ocurre algo, te sentirás culpable por ello y creerás que tus pensamientos han tenido algo que ver. Debido a esto, la próxima vez que tengas pensamientos negativos hacia alguien, usarás cualquier herramienta mental para evadirlos, para alejarlos de tu mente. Por ejemplo contarás los coches que ves pasar y quizás sumes los números de la matrícula, también puede que cuentes los escalones que vas pisando, y si ves alguna palabra escrita, la querrás leer al revés. Hay un sinfín de rituales mentales posibles.

Te estoy tuteando porque tienes muchas probabilidades de estar sufriendo uno ya que lo padece el 2% de la población mundial y no distingue entre sexos, lo padecen tanto hombres como mujeres por igual. Mayoritariamente se adquiere en la adolescencia y es de suma importancia hablar con los amigos de él y aceptarlo, porque si no, con el paso del tiempo empezarás a mentir para enmascarar la conducta patológica, por vergüenza te inventarás excusas para justificarla.

Digamos que estás tomando un café con tus amigos y se te cae el teléfono al suelo, una vez lo recojas, debido a tu TOC de desinfección, tendrás unas ganas terribles de limpiarlo pero acabas de volver del lavabo justamente por eso mismo, te has ido a lavar las manos. En consecuencia, te inventarás algo para justificar tu vuelta al lavabo y esto sucede igual para cualquier TOC que tengas.

Igualmente, decir que se desconoce el origen pero se ha demostrado que es multifactorial, es decir, que son varios factores los desencadenantes, entre ellos la biología de la persona, su comunicación neuronal. Es un exceso de dopamina o falta de serotonina. Sin embargo, por parte de la cognición (el modo de pensar), puede ser causado por un momento de estrés. La persona no ha sabido gestionar ese estado y ha asociado una conducta en concreto con la calma. Por ejemplo, frotarse las manos o contar hasta 100 le ha sido beneficioso frente afrontar un examen, lo ha aprobado y cree erróneamente que actuando de dicha forma, aprobará cualquier otro que haga. Esta conducta se ha vuelto su amuleto de la suerte. Esta forma de pensar lo explica bien la falacia HAD HOC, consiste en asociar un hecho, porque ha sucedido justo después de otro, sin tener en cuenta ningún otro factor.

Por ejemplo, tus padres discuten a diario y como no quieres que se separen te frotas las manos 30 veces seguidas, cada media hora, esta conducta te calma y además, pasados 6 meses las discusiones cesan y crees erróneamente que tu conducta ha tenido algo que ver. A partir de este momento cada vez que vivas un momento de angustia, te frotarás las manos 30 veces seguidas. Has condicionado la calma de la ansiedad al frotamiento de manos. Dicho de otro modo, la conducta compulsiva es la forma de calmar la ansiedad generada por los pensamientos y/o las imágenes que nos vienen a la mente. Según la personalidad de cada uno y hábitat, adquiriremos una conducta u otra.

Por otra parte, debo agregar que la ciencia ha avanzado mucho en este campo y actualmente la terapia con más éxito para superar este trastorno es la TCC, Terapia Cognitivo Conductual, concretamente la exposición con prevención de respuesta. Se trata de exponernos frente a la obsesión y evitar que realicemos la conducta compulsiva de compensación. Se trata de ir reduciendo la cantidad de veces que realizamos dicha conducta. Es una forma de habituación a la situación estresante.

Por: Omar el Bachiri

Psicólogo clínico y escritor

 

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *